
Colombia genera más del 65% de su electricidad a partir de energía hidroeléctrica, lo que contribuye a su credibilidad como energía limpia. Sin embargo, la expansión de las energías renovables, tanto en la energía solar terrestre como en la eólica, enfrenta retrasos y contratiempos. Esto se debe, en particular, a retrasos en la tramitación de permisos, limitaciones de la red eléctrica y dificultades de inversión. En este caso, los parques eólicos marinos están adquiriendo importancia estratégica para la generación de energía sostenible y la diversificación energética. La costa caribeña ofrece algunos de los recursos eólicos más potentes, con velocidades promedio ideales para el desarrollo a gran escala. Según el Ministerio de Minas y Energía, Colombia tiene el potencial técnico para desarrollar hasta 50 GW de energía eólica marina. Los pararrayos de distribución desvían el exceso de voltaje a tierra y evitan daños a los aerogeneradores y transformadores de las subestaciones.
Los parrarayos de distribución son componentes cruciales en los parques eólicos marinos para proteger los equipos eléctricos de sobretensiones. Estas sobretensiones se originan por rayos, maniobras de conmutación o fallas en la red. Cuando los interruptores automáticos o conmutadores operan, generan sobretensiones transitorias. Los parques eólicos marinos en Colombia se conectarán a redes eléctricas débiles o subdesarrolladas. Las fluctuaciones de voltaje causadas por fallas en la red pueden dañar los equipos. Para solucionar esto, los descargadores de distribución estabilizan la tensión y garantizan el cumplimiento de la normativa colombiana de redes eléctricas. Los descargadores utilizados deben soportar la corrosión del agua salada, la alta humedad, la exposición a los rayos UV y la tensión mecánica del oleaje. Además, deben soportar sobretensiones de CC, que son más difíciles de suprimir que las de CA.
Pararrayos de distribución en el desarrollo de parques eólicos marinos en Colombia
Los entornos eólicos marinos se enfrentan a condiciones climáticas adversas, alta humedad y exposición a la sal, lo que aumenta los riesgos. Los pararrayos de distribución desempeñan un papel crucial para garantizar la estabilidad, la seguridad y la vida útil de los activos eólicos marinos. Un pararrayos de distribución es un dispositivo de protección que se instala en líneas y equipos de media tensión. En los parques eólicos marinos, los pararrayos son resistentes a las condiciones marinas y se instalan en la base de cada turbina, a lo largo de las rutas de transmisión submarinas y aéreas, y cerca de las subestaciones terrestres. Las funciones clave de los pararrayos en los parques eólicos marinos incluyen:

- Protección contra rayos: las turbinas eólicas marinas son estructuras altas y aisladas. Un solo impacto puede destruir componentes eléctricos. El descargador desvía la sobretensión inducida por el rayo a tierra, protege los equipos de la góndola, los devanados del transformador y los cables, y reduce los costos por inactividad de la turbina.
- Protección contra sobretensiones durante las operaciones de conmutación: conmutación rutinaria de turbinas, subestaciones o dispositivos de compensación reactiva que generan picos de tensión que superan las capacidades de aislamiento. Los descargadores de distribución absorben las sobretensiones de conmutación antes de que se propaguen por los sistemas eléctricos. También protegen componentes electrónicos de potencia sensibles, como convertidores e inversores.
- Prevención de fallos de aislamiento y descargas disruptivas: la presencia de aire con carga salina, humedad y rocío marino aumenta el riesgo de seguimiento superficial y rotura del aislamiento en las instalaciones marinas. Los descargadores de distribución limitan la exposición a sobretensiones que podrían romper los aisladores y ayudan a mantener la fiabilidad a largo plazo de los aisladores y las boquillas.
Principales obstáculos para el desarrollo de parques eólicos marinos en Colombia
Colombia está tomando medidas para aprovechar el vasto potencial de energía eólica marina, con velocidades de viento de clase mundial. El país cuenta con una capacidad eólica marina estimada de 50 GW, lo que lo posiciona como un pilar de su transición a energías limpias a largo plazo. Sin embargo, a pesar de las sólidas ambiciones políticas y el interés internacional, el desarrollo de parques eólicos marinos en Colombia enfrenta diversos desafíos. Estos desafíos clave incluyen:

- Cuellos de botella regulatorios e institucionales: El sector eólico marino colombiano involucra a numerosos organismos reguladores. Entre los problemas que surgen se incluyen la superposición de jurisdicciones, la falta de cronogramas de proyectos claramente definidos y la demora en el proceso de licencias ambientales.
- Infraestructura de red y transmisión limitada: Actualmente, no existe una infraestructura de transmisión marina dedicada. Las redes existentes podrían carecer de la capacidad para absorber insumos, lo que inhibe el desarrollo de proyectos financiables.
- Falta de industria eólica marina: Colombia no cuenta con parques eólicos marinos operativos, lo que implica una falta de experiencia local en la ejecución de proyectos. Esto hace que los proyectos en fase inicial sean más riesgosos y más costosos de asegurar y financiar.
- Infraestructura logística: La construcción y el mantenimiento de la energía eólica marina requieren instalaciones portuarias especializadas. Esto es crucial para el ensamblaje de palas y turbinas, el bobinado de cables, los buques autoelevadores y las operaciones de carga pesada. Los puertos colombianos carecen del espacio, la profundidad y el equipo necesarios para la logística de la energía eólica marina a gran escala.
